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"Acuerdo BCIE-PMA en pro de la nutrición infantil en Centroamérica"

Dentro de este acuerdo, ambas organizaciones sumarán esfuerzos para apoyar a los países en reducir a la mitad la proporción de personas que padecen hambre para el 2015, según quedó establecido en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

El acuerdo entre ambas organizaciones también permitirá apoyar a las poblaciones vulnerables a prepararse, mitigar, responder y recuperarse de los efectos de los recurrentes desastres naturales que todos años afectan los avances en la erradicación de la desnutrición y la pobreza en Centroamérica.

“Saludamos la firma de este acuerdo en momentos en que los más pobres de Centroamérica están siendo duramente golpeados por la nueva alza mundial de precios de los alimentos y está por comenzar una nueva temporada de huracanes”, dijo Pedro Medrano, Director Regional del PMA.

Una buena nutrición es esencial para el desarrollo del cerebro y el cuerpo de un niño desde el momento de su concepción hasta los dos años de edad, un período conocido como los primeros 1,000 días.

Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de dos millones de niños menores de cinco años sufren de desnutrición crónica (retardo en talla) en el istmo centroamericano. Algunos estudios indican que una alimentación inadecuada combinada con la falta de nutrientes limita la capacidad de niño para alcanzar todo su potencial físico y mental.

El acuerdo también permitirá que ambas organizaciones colaboren con los gobiernos de la región a hacer frente a otro flagelo: la deficiencia de micronutrientes (yodo, hierro, zinc y vitamina A), también conocida como “hambre oculta”. Una de ellas, la anemia o falta de hierro, mantiene altos índices entre los niños menores de dos años, principalmente indígenas y en zonas rurales, todos los países centroamericanos.

Según la Organización Mundial de la Salud, la anemia afecta al 37% de los niños menores de dos años en Costa Rica; el 37% en El Salvador; el 55% en Guatemala; el 45% en Honduras; el 29% en Nicaragua, y el 52% en Panamá.

La deficiencia de micronutrientes o hambre oculta aumenta la susceptibilidad de los niños a sufrir enfermedades infecciosas, afectando su desarrollo físico y mental, aumentando el riesgo de muerte prematura durante la infancia y reduciendo su capacidad de aprendizaje y su productividad laboral en el futuro.

El BCIE, con más de 50 años de operar en la región, tiene por objetivo promover la integración económica y el desarrollo económico y social equilibrado de los países centroamericanos para lo cual promueve el desarrollo de programas y proyectos de cooperación técnica y de desarrollo social, entre otros.

El PMA es la agencia humanitaria más grande que lucha contra el hambre en el mundo. Cada año el PMA alimenta en promedio a unas 90 millones de personas en más de 70 países. En Centroamérica, el PMA tiene operaciones en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Puede visitar:  http://es.wfp.org